lunes, 14 de mayo de 2012

Capítulo 1


Como empezar a contar esta historia? MI historia. No vengo de una familia muy normal que digamos, bah en realidad ponele que si. Tengo un papá con una gran empresa de seguridad y con un carácter bastante particular es muy exigente en todo, con su trabajo, en casa, con sus hijas. Somos dos hermanas mujeres Delfina que vive en Estados Unidos hace años y yo Mariana que con mis 20 años estudio administración de empresas algo que fue elegido más por mi padre que por decisión propia, aunque soy una rebelde como me dicen hay cosas que son imposibles de cambiar. Mi mamá se preocupa por nosotras bastante nos deja ser pero mi papá es el que manda en la casa, ella no trabaja se dedica mucho a su estética, es decir, desde el pelo hasta los pies. Confieso que no me molesta eso, yo quiero hacer mi vida, no veía la hora de cumplir mis 21 años para irme a vivir sola sin que nadie me diga lo que tengo que hacer. Si soy un poco rebelde como dije antes, caprichosa y me gusta tener todo lo que quiero en el momento, soy ansiosa no me gusta nada la idea de esperar. 
Volvía de la facultad con mi mejor amiga Rocío y camino a casa nos compramos unos caramelos para ir comiendo, luego nos subimos al colectivo para que nos dejará a unas tres cuadras de donde yo vivía, ella como casi todos los días se iba a quedar a almorzar conmigo. Nos conocimos en la facultad hace tres años y nos hicimos íntimas ella sabe toda mi vida como yo la de ella, de hecho su mamá vive junto a su nueva pareja en Córdoba entonces Rochi vive sola acá en Capital pero por suerte es sociable, pegó onda con mucha gente mi mamá por ejemplo la ama.
Lali: hola Emilio -saludé cuándo abrió la puerta-
Emilio: cómo andan chicas? les preparé un rico jugo exprimido como les gusta en la cocina
Rochi: que grande!
Lali: mamá por dónde anda?
Emilio: haciendo yoga ya debe estar por venir, hoy viene su padre a almorzar
Lali: que raro, paso algo?
Emilio: no pero se suspendieron unas reuniones y me aviso que venía
Lali: claro si por eso debe ser. Bueno vamos a la cocina que tengo sed además de hambre -le comenté a mi amiga-.

- Cuenta Peter -

Mi historia consiste en un par de caretas que se van cayendo de a poco. Juan Pedro es el nombre que mis papás cuando nací eligieron ponerme, nombre con gran personalidad y que permite que mi apodo sea simplemente Peter por lo menos la gente que me conoce me llama así. Vengo de una familia en la que se me ocultaron muchas cosas por ejemplo porque motivo mi mamá decidió separarse de mi papá algo que me quedaré sin saber con firmeza ya que ella hace un año falleció, ella estaba muy depresiva desde ese momento. Mi padre fue a buscar la felicidad quién sabe donde porque hace unos años armó sus valijas para irse y no supe más nada de él, por ahora no me interesa que es lo que quiso hacer con su vida porque estoy muy dolido por lo que nos hizo.
Estoy recibido de licenciado en economía con mis 23 años, siempre tuve en claro que lo mejor que podía ser en mi vida era ser alguien, estudiar, esforzarme para el día de mañana poder vivir bien por que se exactamente lo que es no tenerlo todo.
Estoy hace dos años conviviendo con Sofía que es mi novia, tenemos carácter diferentes por eso chocamos bastante pero la convivencia va bien.  Ella es una persona que es igual a mi en su aspecto de vida y la conozco hace años por que era mi vecina, conoce casi toda mi vida porque algunas cosas obviamente que las se solo yo.
Llegue a mi departamento después de trabajar en una mini empresa, el trabajo no era uno de los mejores pero en el momento me servía para poder pagar cuentas y vivir, Sofí es un poco gastadora compulsiva no se da cuenta de la realidad siempre aporta poco de su sueldo porque se lo gasta en ropa y todas esas cosas que las chicas compran.
Peter: hiciste algo de comer? -pregunté después de saludarla-
Sofía: mm no pero te preparo unas hamburguesas queres?
Peter: qué estuviste haciendo toda la mañana que no cocinaste?
Sofía: perdón es que vino Chechu y me trajo un librito de las cosas que vende entonces lo mire todo para ver que le encargaba, te compré una taza con tu equipo de fútbol
Peter: pero ya tengo taza porque mejor dejas de comprar un poco Sofí, se vienen días complicados en la empresa donde trabajo cada vez me pagan menos porque no tienen, esta difícil la situación económica entendelo.
Sofía: bueno pero una taza de cuarenta pesos no nos va a modificar en nada
Peter: cuarenta pesos? Bueno me voy a tirar un poco en el sillón que estoy cansado, espero tus hamburguesas
Sofía: si gordo -me da un beso- ya te las hago.
Mientras estaba tratando de dormir me llega un mensaje de un interesado en comprar mi casa materna así que hable para mandarle las fotos a ver si le interesaba era para unos recién casados, me quedé contento porque dijeron de ir a verla mañana y seguramente cerrábamos el negocio. Sofía ya estaba pensando en mudarnos a un departamento más grande pero yo si es que se vende prefiero guardar la plata para gastarla cuando realmente la necesite o en un auto que me hace falta para moverme mejor en la ciudad, igual plata sobraba seguro. Almorcé las dos hamburguesas con pan y me fui a la cama para ahora si dormir.

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